
Palacio de Versalles
Versalles: Cuando el exceso no fue un capricho, sino una estrategia de Estado








Palacio de Versalles
El Palacio de Versalles no empezó como el monumento a la opulencia que vemos hoy. Su historia es una mezcla fascinante de ambición política, control social y un gusto por el lujo que, literalmente, cambió el curso de la historia de Francia.
1. De refugio de caza a centro del mundo
A principios del siglo XVII, Versalles era simplemente un terreno pantanoso. Luis XIII construyó allí un pequeño pabellón de caza en 1623 porque le encantaba la zona para perseguir ciervos. Era un edificio modesto de ladrillo y piedra que su hijo, Luis XIV, transformaría por completo.
2. El “Rey Sol” y la jaula de oro
Luis XIV (el Rey Sol) decidió trasladar la corte de París a Versalles en 1682. No fue un capricho estético; fue una estrategia política:
- Control de la nobleza: Al obligar a los nobles a vivir con él, los alejaba de sus bases de poder en las provincias y los mantenía ocupados compitiendo por favores reales.
- Símbolo de poder: Quería un palacio que reflejara que él era el centro del universo.
Bajo la dirección del arquitecto Louis Le Vau, el decorador Charles Le Brun y el paisajista André Le Nôtre, el palacio se expandió hasta lo inimaginable.
3. Momentos clave en su arquitectura
- La Galería de los Espejos: Construida para impresionar a los visitantes, cuenta con 357 espejos, un lujo extremo en esa época.
- Los Jardines: Representan el dominio del hombre sobre la naturaleza, con fuentes complejas y una simetría perfecta.
- El Gran Trianón: Un palacio más pequeño dentro de los jardines donde el rey buscaba un poco de privacidad.
4. El principio del fin
Los sucesores de Luis XIV intentaron darle toques más personales:
- Luis XV: Construyó el Petit Trianón y estancias más íntimas.
- Luis XVI y María Antonieta: Ella creó su propia “Aldea de la Reina” (Hameau de la Reine), una granja rústica para escapar de la rígida etiqueta de la corte.
Sin embargo, el gasto masivo que requería mantener Versalles, sumado a las crisis económicas, alimentó el resentimiento del pueblo. En octubre de 1789, durante la Revolución Francesa, una multitud marchó sobre el palacio y obligó a la familia real a regresar a París. El palacio nunca volvería a ser una residencia real.
5. De Palacio Real a Museo Nacional
Tras la Revolución, el palacio fue saqueado y sus muebles vendidos. Fue Luis Felipe I quien, en 1837, lo salvó de la ruina al convertirlo en un museo “dedicado a todas las glorias de Francia”.
Dato curioso: En 1919, la Galería de los Espejos fue el escenario de la firma del Tratado de Versalles, poniendo fin formalmente a la Primera Guerra Mundial.
El origen de Versalles es una historia de transformación radical: de un rincón olvidado y pantanoso a la joya de la corona francesa. Aquí te detallo cómo fue ese primer paso antes de que el oro y los espejos cubrieran las paredes.
El Pabellón de Caza de Luis XIII (1623 – 1643)
A principios del siglo XVII, Versalles no era más que una aldea rodeada de bosques espesos y terrenos húmedos. El rey Luis XIII solía cazar en la zona, pero al no tener un lugar digno donde pasar la noche, se veía obligado a dormir en una modesta posada o regresar a toda prisa a París.
1. La primera construcción (1623)
Hartó de las incomodidades, en 1623 ordenó construir un pequeño pabellón de caza. Era una estructura extremadamente sencilla, hecha de ladrillo rojo y piedra, con un tejado de pizarra. En la sofisticada corte de la época, este edificio era visto casi como un “juguete” o un refugio rústico; de hecho, algunos nobles lo llamaban despectivamente el “castillo de naipes” por su fragilidad y pequeño tamaño.
2. La ampliación de 1631
Hacia 1631, el rey decidió que el refugio era demasiado pequeño incluso para sus breves estancias. Encargó al arquitecto Philibert Le Roy una remodelación que le dio al edificio una forma de “U”.
- Se mantuvieron los materiales sencillos (ladrillo y piedra).
- Se añadieron fosos y un pequeño jardín.
- Este edificio original todavía existe hoy: es el núcleo que rodea el actual Patio de Mármol (el corazón del palacio).
3. La conexión emocional de Luis XIV
Cuando Luis XIII murió, su hijo, el futuro Luis XIV, heredó esta propiedad. A diferencia de otros palacios reales como el Louvre o Saint-Germain-en-Laye, Versalles no tenía una carga política pesada ni recuerdos de rebeliones nobiliarias. Para el joven rey, Versalles representaba:
- Privacidad: Un lugar lejos del caos de París.
- Nostalgia: El recuerdo de las jornadas de caza con su padre.
- Lienzo en blanco: Un terreno donde podía construir su propia mitología sin las limitaciones de los edificios antiguos.
El dato: Muchos de sus ministros, incluido el poderoso Jean-Baptiste Colbert, odiaban Versalles. Consideraban que era un error gastar dinero en un lugar “sin vistas, sin agua y sin tierra” (debido a los pantanos). Sin embargo, la determinación del Rey Sol era absoluta: si la naturaleza no cooperaba, él la obligaría a someterse.
El “Rey Sol” y la creación de la sede del poder (1661 – 1715)
Tras la muerte del Cardenal Mazarino en 1661, Luis XIV asumió el control total de Francia. Marcado por las rebeliones nobiliarias de su infancia (conocidas como La Fronda), el rey desarrolló una desconfianza profunda hacia París y su aristocracia. Su solución fue Versalles.
1. La Gran Transformación: “El Envoltorio”
En lugar de derribar el pequeño castillo de ladrillo de su padre, Luis XIV ordenó al arquitecto Louis Le Vau que lo “envolviera”. Construyeron un segundo edificio de piedra blanca que rodeaba al antiguo por tres lados, mirando hacia los jardines. Esto creó una fachada majestuosa y clásica que ocultaba el núcleo original desde el exterior.
2. El traslado de la Corte (1682)
Este fue el movimiento maestro de Luis XIV. El 6 de mayo de 1682, declaró oficialmente a Versalles como la residencia principal de la monarquía y la sede del gobierno. Obligó a miles de cortesanos, ministros y sirvientes a vivir allí con él.
¿Por qué hizo esto?
- Vigilancia constante: En Versalles, el rey podía ver quién hablaba con quién y quién conspiraba.
- Domesticación de la nobleza: Los grandes señores de Francia, que antes tenían ejércitos propios, ahora pasaban el día compitiendo por el honor de sostener la palmatoria del rey mientras él se vestía.
- Dependencia económica: Vivir en Versalles era extremadamente caro. Los nobles se endeudaban para mantener el ritmo de lujo exigido, lo que los hacía dependientes de las pensiones y favores del rey.
3. El Sistema de la Etiqueta
Luis XIV convirtió cada acción cotidiana en un espectáculo sagrado. Desde que se levantaba (Le Lever) hasta que se acostaba (Le Coucher), todo estaba regido por normas estrictas.
- Solo los nobles de más alto rango podían estar presentes cuando el rey se lavaba las manos o se ponía las botas.
- Estar en Versalles era obligatorio si querías tener influencia política. Como decía el propio rey sobre los nobles que se quedaban en sus provincias: “Es un hombre al que nunca veo”, lo cual significaba el fin de la carrera de cualquier aristócrata.
4. Un desafío a la ingeniería
Construir Versalles fue una pesadilla logística. Los pantanos causaban enfermedades constantes entre los miles de obreros, y el suministro de agua para las fuentes era un problema técnico monumental. Se llegó a construir la Máquina de Marly, una de las obras de ingeniería más complejas de la época, solo para bombear agua desde el río Sena hasta el palacio.
Para entender la arquitectura de Versalles, hay que verla como un lenguaje visual de propaganda. No se buscaba solo la belleza, sino la demostración de que el Rey Sol era el heredero de la gloria de Roma y el dueño absoluto de la creación.
1. El Estilo: El Clasicismo Francés
Mientras el resto de Europa se perdía en las curvas y el exceso del Barroco italiano, Luis XIV impuso un estilo más ordenado, simétrico y monumental.
- Fachadas: Se basan en la repetición de columnas, estatuas y ventanas de arco de medio punto.
- Horizontalidad: El palacio es increíblemente largo (más de 600 metros). Esto buscaba dar una sensación de estabilidad y eternidad.
2. La Galería de los Espejos (Galerie des Glaces)
Es la obra maestra de Jules Hardouin-Mansart y el corazón del palacio. Fue construida para sustituir una terraza abierta que se enfriaba demasiado en invierno.
- El lujo del cristal: En 1678, los espejos eran objetos de un valor incalculable. Francia rompió el monopolio de Venecia (incluso se dice que enviaron espías para robar la fórmula técnica) para fabricar los 357 espejos que decoran la galería.
- Efecto óptico: Al estar situada frente a 17 ventanas que dan a los jardines, la luz se refleja y se multiplica, creando la ilusión de que el exterior y el interior son uno solo.
- Techo: Charles Le Brun pintó 30 escenas que narran los éxitos militares y políticos de los primeros 18 años del reinado de Luis XIV.
3. Los Grandes Apartamentos del Rey y la Reina
El interior sigue un diseño de “enfilade”: una serie de habitaciones alineadas cuyas puertas están enfrentadas. Si todas las puertas están abiertas, puedes ver desde un extremo al otro del palacio.
- El Apartamento del Planeta: Cada sala estaba dedicada a una deidad romana asociada a un planeta (Venus, Marte, Diana, etc.), reforzando la idea de que el Rey Sol (Apolo) estaba en el centro del sistema solar.
- La Cámara del Rey: Ubicada exactamente en el eje central del palacio. Arquitectónicamente, el sol sale y se pone siguiendo la línea de la cama del rey, simbolizando que el mundo gira en torno a él.
4. La Capilla Real
Terminada al final del reinado de Luis XIV, es una joya de la arquitectura sacra.
- Dos niveles: El rey y su familia se situaban en la tribuna superior (al nivel de los apartamentos reales), mientras que el resto de la corte ocupaba la planta baja. Esto dejaba claro que el rey solo tenía a Dios por encima de él.
5. El Gran Canal y la perspectiva infinita
La arquitectura de Versalles no se detiene en las paredes. El arquitecto de jardines André Le Nôtre diseñó el paisaje como una extensión del edificio.
- Eje Óptico: Al mirar desde la ventana central del palacio, el diseño de los setos, las fuentes y el Gran Canal crea una línea que parece no tener fin. Es una metáfora del poder ilimitado del monarca.
Un detalle curioso: La falta de higiene
A pesar de tanta arquitectura sublime, el palacio no fue diseñado pensando en la comodidad moderna. Casi no había baños ni sistemas de drenaje eficientes para los miles de personas que lo habitaban, lo que creaba un contraste brutal entre la belleza visual y el olor insoportable de los pasillos.
Para profundizar en la arquitectura de Versalles, hay que entender que el palacio funciona como un reloj solar gigante. El diseño no es aleatorio; cada ventana, estatua y canal está alineado para glorificar la figura del monarca.
1. La armonía del “Sobre-Envoltorio” (L’Enveloppe)
Como mencionamos, Luis XIV no quiso destruir el palacio de su padre. El arquitecto Louis Le Vau realizó una proeza técnica: rodeó el pequeño castillo de ladrillo (el estilo Luis XIII) con un inmenso bloque de piedra caliza de color crema (el estilo Luis XIV).
- El Patio de Mármol: Es el único lugar donde todavía puedes ver el contraste. El suelo está pavimentado con mármol blanco y negro, y las fachadas mantienen el ladrillo rojo con techos de pizarra azulada.
- La Fachada del Jardín: Es puramente clásica. Se divide en tres niveles: una planta baja con arcos, una planta noble con columnas jónicas y estatuas, y un ático en la parte superior.
2. Los Apartamentos de los Planetas
El interior fue diseñado por Charles Le Brun, quien creó una narrativa visual donde el Rey es un dios. Los “Grandes Apartamentos del Rey” constan de siete salas consecutivas, cada una dedicada a un planeta y a una divinidad romana:
| Sala | Divinidad | Significado Político |
|---|---|---|
| Sala de Diana | Diana (Luna) | La caza, pasatiempo favorito del rey. |
| Sala de Marte | Marte | El poder militar y la guerra. |
| Sala de Mercurio | Mercurio | La diplomacia y la embajada. |
| Sala de Apolo | Apolo (Sol) | La sala del trono; el rey como centro de todo. |
3. La Ópera Real: Una maravilla de ingeniería
Hacia el final de la historia monárquica, se construyó la Ópera Real (inaugurada para la boda de Luis XVI y María Antonieta).
- Acústica perfecta: Aunque parece de mármol, está construida casi totalmente de madera pintada. Esto se hizo así porque la madera resuena mucho mejor, convirtiendo todo el teatro en una “caja de violín”.
- Mecanismos: El suelo de la platea podía elevarse al nivel del escenario mediante un sistema de poleas, transformando el teatro en un salón de baile gigante en pocas horas.
4. Los Jardines: Geometría y Óptica
André Le Nôtre creó lo que hoy llamamos el “Jardín a la francesa”. No es naturaleza salvaje, es naturaleza domesticada por la razón.
- La Perspectiva Forzada: Los setos y parterres son más anchos cerca del palacio y se estrechan sutilmente a medida que se alejan. Esto hace que, desde la ventana del Rey, el jardín parezca mucho más largo de lo que realmente es.
- El Dominio del Agua: El mayor reto fue traer agua para las fuentes. Como Versalles está en una colina, se inventaron sistemas de acueductos y depósitos subterráneos. Si el Rey caminaba por el jardín, los fontaneros activaban las fuentes justo antes de que él pasara y las apagaban después para ahorrar agua (un truco llamado “el paso del Rey”).
El declive: Los Pequeños Apartamentos
Con el tiempo, los reyes se cansaron de vivir en una vitrina de cristal. Luis XV y Luis XVI construyeron pasillos ocultos y pequeñas habitaciones detrás de las grandes salas oficiales. Estas estancias eran más bajas, fáciles de calentar y permitían una vida familiar “normal”, lejos de los ojos de la corte.
Si Luis XIV construyó Versalles para mostrar que era un dios, María Antonieta lo usó para intentar recordar que era una persona. Esta etapa representa la transición de la grandiosidad pública a la intimidad romántica, pero también fue el principio del fin para la monarquía.
El principio del fin: Luis XVI y María Antonieta
Cuando Luis XVI sube al trono en 1774, le regala a su esposa, María Antonieta, una propiedad dentro de los dominios de Versalles: el Petit Trianon. Fue aquí donde la arquitectura de Versalles dio su giro más radical.
1. El Petit Trianon: El refugio prohibido
A diferencia del palacio principal, el Petit Trianon es de un estilo Neoclásico más ligero y elegante.
- Privacidad extrema: María Antonieta prohibió la entrada a cualquier persona (incluido el Rey, a menos que fuera invitado). Esto rompió siglos de etiqueta donde el rey siempre debía ser accesible.
- Adiós al oro: Se sustituyeron los mármoles pesados y los dorados por maderas pintadas en tonos pastel (como el famoso “gris Trianon”) y motivos florales.
2. El Hameau de la Reine (La Aldea de la Reina)
Este es el lugar más sorprendente de Versalles. Cansada de la rigidez de la corte, la reina ordenó construir una aldea rústica artificial en 1783.
- El diseño: Consistía en 12 casitas de campo con techos de paja, un molino, una lechería y una granja, todo rodeando un lago artificial.
- La paradoja: Aunque las casas parecían humildes y “viejas” por fuera (se pintaban grietas falsas en las paredes para que parecieran antiguas), por dentro estaban equipadas con el mayor lujo de la época.
- El mito: Aquí la reina se vestía con vestidos sencillos de muselina blanca y jugaba a ser pastora, lo que enfureció al pueblo francés, que lo veía como una burla cruel a la pobreza real del país.
3. El Teatro de la Reina
María Antonieta amaba actuar. Hizo construir un teatro privado tan escondido que solo se llega a él por senderos estrechos. Es uno de los pocos teatros del siglo XVIII que se conserva intacto, con su maquinaria original para cambiar los decorados de madera.
El estallido de la Revolución (1789)
Mientras la reina se aislaba en sus jardines románticos, la crisis económica en Francia llegaba a su límite. La arquitectura de Versalles, que antes simbolizaba el orgullo de la nación, pasó a ser vista como el símbolo de la desconexión real.
- 5 de octubre de 1789: Miles de mujeres de París marcharon hacia Versalles exigiendo pan.
- El asalto: La multitud rompió las defensas y llegó hasta las puertas de los apartamentos de la Reina. Se dice que ella tuvo que escapar por un pasaje secreto que conectaba su dormitorio con el del Rey mientras los guardias eran asesinados en la puerta.
- El adiós definitivo: La familia real fue obligada a subir a un carruaje y regresar a París (al Palacio de las Tullerías). Versalles, el centro del poder mundial durante más de un siglo, quedó vacío en un solo día..
¿Qué pasó después?Tras la partida de los reyes, el palacio estuvo a punto de ser demolido. Muchos pedían que se vendiera por piezas para pagar las deudas de la nación.
Tras la partida de la familia real en 1789, Versalles quedó en un limbo peligroso. El palacio que había sido el corazón de Europa se convirtió en un gigante vacío, acechado por el saqueo y el abandono.
De Palacio Real a Museo Nacional (1789 – Hoy)
La transición no fue sencilla. Durante la Revolución, los muebles, cuadros y espejos fueron subastados para llenar las arcas del Estado. El palacio estuvo a punto de convertirse en una cantera de piedra o en un cuartel militar.
1. El papel de Napoleón Bonaparte
Cuando Napoleón llegó al poder, consideró seriamente hacer de Versalles su residencia imperial. Sin embargo, se dio cuenta de que el costo de restaurarlo y mantenerlo era astronómico.
- Se limitó a restaurar el Gran Trianón (donde pasó algunos veranos) y a salvar los jardines.
- Su decisión más importante fue no demolerlo, manteniéndolo como un símbolo del pasado glorioso de Francia que él pretendía superar.
2. El Salvador de Versalles: Luis Felipe I (1837)
El verdadero cambio llegó con el rey Luis Felipe I, el “Rey Ciudadano”. En 1837, tomó una decisión política brillante para reconciliar a una Francia dividida entre monárquicos y republicanos:
- Declaró que el palacio sería un Museo dedicado a “todas las glorias de Francia”.
- Mandó derribar tabiques de apartamentos antiguos para crear la Galería de las Batallas, una sala inmensa llena de cuadros gigantes que narran la historia militar de Francia desde Clodoveo hasta Napoleón.
3. Escenario de la Historia Mundial
Versalles dejó de ser un hogar para convertirse en el escenario donde se decidía el destino del mundo:
- 1871: En un acto de humillación suprema para Francia, los alemanes proclamaron el Imperio Alemán (II Reich) dentro de la Galería de los Espejos tras ganar la guerra franco-prusiana.
- 1919: En el mismo salón, los aliados obligaron a Alemania a firmar el Tratado de Versalles, poniendo fin a la Primera Guerra Mundial y redibujando el mapa de Europa.
4. El Versalles de Hoy
Hoy es un sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO que recibe a unos 15 millones de visitantes al año.
- Restauración continua: Se han invertido millones para recuperar el mobiliario original (buscando piezas por todo el mundo que se vendieron en la Revolución).
- Cultura: Sigue siendo utilizado por el gobierno francés para recepciones de jefes de Estado extranjeros y sesiones conjuntas del Parlamento.
Un dato final de impacto
Mantener Versalles hoy cuesta alrededor de 100 millones de euros al año. Lo que nació como un capricho de caza es ahora una de las instituciones culturales más rentables y admiradas del planeta.
Dato Curioso: ¿Es cierto que Luis XIV decidió hacer el palacio de Versalles por envidia?
La respuesta corta es sí, hubo un ataque de envidia monumental, pero también una estrategia política muy fría.
El nombre clave aquí no es un rey, sino un ministro: Nicolas Fouquet.
1. El incidente del Castillo de Vaux-le-Vicomte
En 1661, Nicolas Fouquet, el superintendente de finanzas de Luis XIV, terminó su propio palacio: Vaux-le-Vicomte. Para inaugurarlo, organizó una fiesta tan increíble que cambió el destino de Francia.
- El lujo: La fiesta incluyó una cena de cinco platos servida en vajilla de oro puro, una obra de teatro de Molière escrita para la ocasión y fuegos artificiales impresionantes.
- La humillación: Luis XIV, que entonces vivía en palacios antiguos y algo descuidados en París, se sintió eclipsado en su propio reino. No podía permitir que un súbdito tuviera una casa mejor que la del Rey.
Se dice que Luis XIV le susurró a su madre esa misma noche: “Haré que todos estos hombres me devuelvan hasta el último centavo”. Tres semanas después, Fouquet fue arrestado (acusado de malversar fondos) y condenado a cadena perpetua.
2. El robo de talentos
Más que envidia por el edificio, Luis XIV tuvo “envidia” del equipo que lo construyó. En lugar de destruir Vaux-le-Vicomte, el rey hizo algo más inteligente: se llevó a todo el equipo creativo a Versalles.
- Louis Le Vau (arquitecto).
- Charles Le Brun (decorador).
- André Le Nôtre (paisajista).
Básicamente, le dijo: “Hagan lo mismo que hicieron para Fouquet, pero multiplíquenlo por cien para mí”.
3. La razón real: El trauma de “La Fronda”
Aunque la envidia fue el detonante estético, la razón profunda fue el miedo.
Cuando Luis XIV era niño, vivió una guerra civil llamada La Fronda, donde los nobles de París se rebelaron y llegaron a entrar en su dormitorio para amenazarlo. El joven rey quedó traumatizado y desarrolló un odio profundo hacia París.
Versalles fue su solución para:
- Seguridad: Salir de las calles estrechas y peligrosas de París hacia un espacio abierto y fácil de defender.
- Poder Absoluto: Al llevarse a la nobleza a un terreno pantanoso donde no tenían sus fortalezas, los convertía en invitados (o prisioneros de lujo) bajo su control total.
En resumen
La envidia hacia Fouquet fue la chispa que definió cómo debía verse el palacio (el estilo más lujoso posible), pero el miedo a las rebeliones de París fue la razón de Estado para construirlo.
Guía para Docentes: Aplicación Pedagógica In Situ
Esta crónica constituye la base para entender el Palacio de Versalles como el mayor instrumento de propaganda política y control social de la historia moderna. A continuación, se detalla la integración curricular y las dinámicas diseñadas para analizar el “universo” de Luis XIV.
Vínculo Curricular (Marco Educativo)
- Geografía e Historia (2º y 4º ESO / Bachillerato): La monarquía absoluta y la centralización del poder. El estudio de la corte como mecanismo de control de la nobleza y la crisis del Antiguo Régimen que desemboca en la Revolución Francesa.
- Historia del Arte: El Barroco y el Clasicismo francés. Análisis de la arquitectura monumental, la decoración interior (artes suntuarias) y el diseño de jardines como expresión del dominio del hombre sobre la naturaleza.
- Biología y Geología: El diseño de jardines franceses y la ingeniería hidráulica: estudio del suministro de agua para las fuentes y la organización botánica de los parterres y el Gran Canal.
Retos de Aprendizaje en el Destino
Durante la visita al Palacio y los Jardines, los alumnos asumen el rol de cortesanos y analistas políticos mediante:
- La Arquitectura del Poder: Dinámica en la Galería de los Espejos. Los alumnos deben analizar cómo el uso de la luz, el cristal (un lujo extremo en la época) y las pinturas del techo glorifican los logros de Luis XIV, debatiendo el papel del arte como propaganda de Estado.
- La Etiqueta como Herramienta de Control: Ejercicio de reconstrucción histórica. A través de las estancias reales, los alumnos investigan cómo la compleja etiqueta de la corte servía para mantener a la nobleza ocupada y alejada de conspiraciones políticas, reforzando la figura del Rey Sol.
- Ingeniería de la Naturaleza: Investigación en los Jardines de Le Nôtre. Los alumnos deben identificar los ejes de simetría y el funcionamiento de las fuentes, reflexionando sobre cómo la geometría aplicada al paisaje simbolizaba el orden y el control absoluto del monarca sobre su territorio.
Recursos Exclusivos para el Centro
A través del Área Privada para Centros, el profesorado responsable dispone de acceso al material técnico:
- Ficha de Trabajo del Alumno: Itinerario “La vida en la Corte”, con retos de observación sobre la simbología de Apolo y las diferencias entre el Palacio oficial y el Trianón.
- Dossier de Ingeniería Hidráulica: Documentación sobre la “Máquina de Marly” y los retos técnicos para abastecer las fuentes de Versalles en el siglo XVII.
- Guía de Reflexión Histórica: Propuesta de debate sobre el contraste entre el lujo de Versalles y la situación social de Francia en 1789.